Ganar y perder

En la primera lectura y en el Evangelio, hay una profecía acerca de un tiempo por venir que va a ser muy malo. En ese mal tiempo, dice la primera lectura, el pueblo de Dios escapará los problemas. Pero Jesús dice que en ese tiempo malo los cristianos serán odiados, angustiado, y matados (Mateo 24,9).

 

Entonces, ¿qué pasa con los cristianos en los tiempos malos? ¿Es que pierden y pierden y pierden, como el Evangelio de Mateo dice? ¿O es que ganan por escapan de los problemas, como dice la primera lectura?

 

¿Pero que es perder? ¿Es perder una cuestión de ser odiado, humillado, y matado? Cristo fue odiado, humillado, y matado también. Y sin embargo, Cristo no perdió en la cruz, ¿verdad? Él ganó.

 

Y aquí debemos notar que, en la primera lectura y el Evangelio, hay dos finales de la historia de una vida humana, no sólo una. En este mundo esta el fin de la historia, cuando los verdaderos discípulos de Cristo serán odiados y abatidos. Y luego está el verdadero final de la historia, en el juicio final, donde cada persona se ve a sí mismo como realmente es.

 

En ese último capítulo de cada historia humana, dice la primera lectura, algunas personas se percibirán como el horror y la vergüenza que realmente son. Otros resplandecerán como las estrellas.

 

Los ganadores en la batalla de la vida, los que brillan como estrellas, son los que han guiado a muchos a la justicia, dice la primera lectura. Actuar con integridad y valor por la justicia, la bondad y la verdad puede hacer que una persona sea odiada, afligido, e incluso asesinado, ¿no es así?

 

Y ahora podemos ver lo que es escapar de los tiempos malos. Escapar no es una cuestión de vivir fácilmente en la prosperidad, honrado por todo el mundo. Escapar es no lograr ser convertido en un horror y una vergüenza por su propia cooperación con el mal a tu alrededor que se disfraza de bueno.

 

Este es un escape que Dios le dará a cualquier que esté dispuesto a tomar su cruz cada día.

 

Y así, la pérdida de la cruz, la voluntad de ser odiado y afligido por la justicia  - ese es el camino donde al final el pueblo de Dios brilla con el esplendor de las estrellas.